Mi primer post abextremadura, es verde rebelde...

Si hubiera imaginado que aquel
día iba a ser tan verde me habría puesto las gafas de sol. Era un verde
manzana, un verde musgo, un verde... ¿cielo? No había reparado en eso
hasta ahora pero todo, absolutamente todo, era verde, desde lo más alto
del cielo hasta lo más profundo del agua.
Y aunque sólo existiese ese color tenía tantos matices que resultaba
agradable para los cinco sentidos; se podía oler el verde manzana, ver
cualquier matiz de verde, degustar el verde aceituna, tocar (y sentir
cosquilleo al hacerlo) el verde hierba y oír el verde ruido. Porque sí,
hasta se podía escuchar aquel color, a excepción del verde silencio por
supuesto.
Cerré los ojos para volver a ver la oscuridad, pero no
hubo forma, la oscuridad misma era verde. Hasta mis pensamientos eran
verdes...
Empezaba a dolerme la cabeza, llevaba toda la vida
acostumbrada a distintos colores y aunque con matices, no era lo
mismo, y esa palabra me obsesionaba: verde, verde, verde... Creo que
hasta mi corazón hacia ese sonido verde al latir.
¿Cómo iba a pensar con ese dolor verde de cabeza?
Antes de acostarme, no comeré nada verde, mañana será el turno del azul.... ¿Qué cenaré con ese color?
- Etiquetas:
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios

